El Mundo

Recorrer caminos de bondad y piedad. Esconder, fingir, pretender ser lo que no se es. ¿No es eso lo que hace la gente en este mundo? ¿No es esto lo que son ustedes, lo que somos todos? Todos fingiendo, todos escondiendo, todos huyendo de la muerte sin darnos cuenta de que es en la muerte donde está la libertad. Ah, que asco dan los buenos: solo son fariseos. 

El dinero, los placeres, las cosas, los sueños, las esperanzas, las religiones falsas y las creencias... Ya no es hora, cobardes, de esconderse. Es hora de vivir. Dejemos de fingir, dejemos de mentir, démosle la cara a nuestros sentimientos ensangrentados y encontraremos el mundo que anhelamos y del que huimos: el mundo de lo que es y todos somos. El mundo que se esconde tras nuestras máscaras y mentiras. 

Porque, ¿acaso quién no es bueno? ¿Acaso quien es capaz de mirar sus fracasos y aceptar, primero, que son fracasos, y, luego, que solo hay un responsable: uno mismo; y que solo en aceptar esa responsabilidad, oscura y desesperada, queda alguna esperanza. El resto es hundirse en el laberinto sin fin de la mentira y el engaño, de la soledad y la miseria. 

¿Acaso no es eso lo que llaman infierno? ¿El infierno de quien no es capaz de enfrentar lo que es y lo que vive y lo que siente más allá de las convenciones de la ridícula sociedad donde todos vivimos? ¿Y quien dijo que al morir algo va a cambiar? ¿Acaso la muerte no está todo el tiempo a nuestro alrededor para que nos miremos en su espejo, terrible y liberador? ¿Y acaso no es de ella de lo que huyen los hombres con desesperación día tras día, y no es ese miedo el que penetra sus huesos y los vuelve religiosos y los lleva las iglesias, y los vuelve mentirosos y dulzarrones y falsos y aduladores? ¿Y no es acaso esa oscuridad que temen y rechazan y evitan (pero llevan dentro) la que tendrán que enfrentar por el resto de sus existencias, perdidos en un laberinto sin salida, sin respuestas y sin solución? ¿Y creen que la muerte va a resolver esto? ¿Por qué? ¿Por qué piensan que van a encontrar en la muerte algo distinto a lo que han encontrado en la vida? Miedo, soledad, engaño, cobardías, codicias, lujurias, falsedades, mezquindad, ¿no es eso lo que llevamos todos escondido detrás de la máscara de la bondad cotidiana? Quien no lo resuelva mientras vive no lo podrá resolver al morir. El camino de Dios... El verdadero camino de Dios es la realidad. 

Entonces, rebelarse contra lo establecido es el único camino. Ser, para poder dejar de ser la muerte que ellos quieren que yo sea. Enfrentar hoy la muerte, mi propia muerte, la muerte terrible de descubrir lo que soy, lo que escondo, lo que finjo, jugárselo todo, aún el riesgo inmenso de ver que soy lo que sé que soy, lo que los demás dicen que soy, rasgar mis carnes y dar un paso ensangrentado hacia mi propia libertad de hombre. Ser, solo ser lo que soy sin tratar de ser lo que no soy. Ya sin nada que fingir. 

Solo entonces podré enfrentar la muerte. Y entonces si podré morir y muriendo podré vivir.

Herza Barzatt.

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